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Acero : ¿Qué es el acero?
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Al principio solo existía el hierro...
El hierro es uno de los metales más comunes de la corteza terrestre.
Puede encontrarse en casi todas partes en su forma mineral, combinado
con muchos otros elementos. En Europa, el uso del hierro se remonta al
año 1700 a. de C.
Desde la época de los hititas hasta finales de la Edad Media, la
preparación del hierro siguió igual: se calentaban capas
alternas de mineral de hierro y madera (o carbón vegetal) hasta
que se obtenía una masa de mineral de hierro derretido, que se
debía golpear con un martillo mientras estuviese caliente para
eliminar las impurezas y obtener el hierro bruto, listo para el fraguado.
La forja se localizaba a pocos pasos del fuego donde se preparaba el metal.
Este fuego, que inicialmente se encendía en un simple agujero cónico
en el suelo, acabó convirtiéndose en un horno, unos "bajos
hornos", y se perfeccionó con el paso del tiempo. Al principio,
solo se podían obtener unos pocos kilos de hierro pero, al llegar
a la Edad Media, la producción había ascendido a 50 o 60
kilos.
Por otra parte, ya desde el principio empezaron a producirse pequeñas
cantidades de acero, es decir, hierro enriquecido con carbono. Este material
resultó ser mucho más duro y resistente.

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... después, llegó la fundición
En el siglo XV, la
construcción de los primeros "altos hornos" (los precursores
de los altos hornos que conocemos en la actualidad) de entre 4 y 6 metros
de altura propició un descubrimiento fortuito pero decisivo: un
metal ferroso en forma líquida, la fundición, que comenzó
a utilizarse para fabricar todo tipo de objetos (ollas, balas de cañón,
morillos, tubos, etc.).
La fundición también permitió la producción
de hierro en grandes cantidades, mediante el proceso de afino: se calentaba
una barra de hierro y se soplaba aire encima, con lo que el carbono de
la fundición ardía, el hierro caía gota a gota y
se formaba una masa derretida de hierro bruto.
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... y, por último, el acero.
En 1786, los científicos franceses Berthollet, Monge y Vandermonde
definieron con precisión la naturaleza de la relación entre
el hierro, la fundición y el acero
y el papel que desempeña el carbono en la preparación y
las características de estos materiales*.
Sin embargo, hubo que esperar a que tuvieran lugar los grandes inventos
del siglo XIX (los hornos Bessemer, Thomas y Martin) para que el acero,
producido hasta entonces a partir del hierro en pequeñas cantidades,
experimentase un crecimiento espectacular y se convirtiese rápidamente
en el metal más importante de la revolución industrial.
A principios del siglo XX, la producción mundial de acero ascendía
a 28 millones de toneladas, es decir, seis veces más que en 1880.
En el comienzo de la primera guerra mundial, alcanzó los 85 millones
de toneladas. Tras unas pocas décadas, el acero había reforzado
considerablemente los equipos usados en las fábricas y había
sustituido al hierro en numerosas aplicaciones.
* El contenido de carbono es inferior al 0,10 % en el hierro, oscila entre
el 0,10 y el 2 % en el acero y llega al 2,5 y el 6 % en la fundición.
Hoy en día, ya no se utiliza el término "hierro",
sino "acero suave".
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El acero, un metal versátil

El acero es hierro al que se añade un porcentaje muy bajo de carbono,
cercano al 0 %, aunque puede llegar al 2 %. El contenido de carbono afecta
a las características del metal.
Existen dos grandes familias de acero: aceros aleados y aceros no aleados.
En los aceros aleados se añaden al hierro otros elementos químicos
además del carbono, de acuerdo con un contenido mínimo variable
para cada tipo (por ejemplo, 0,50 % para el silicio, 0,08 % para el molibdeno
y 10,5 % para el cromo). De este modo, se utiliza una aleación
del 17 % de cromo y el 8 % de níquel para producir el acero inoxidable.
Esto explica que no exista solo uno, sino numerosos tipos de acero.
En la actualidad, hay registrados más de 3000 tipos (compuestos
químicos) de acero, además de todos los que se crean para
satisfacer necesidades específicas, lo que hace del acero el material
más adecuado para los retos del futuro.
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